martes, 9 de abril de 2019

EDUCACIÓN INTERCULTURAL

La educación intercultural es un enfoque educativo holístico que tiene un carácter inclusivo, donde se parte del respeto y la valoración de la diversidad cultural; es indispensable para lograr una educación integral, busca erradicar elementos que dificulten la convivencia entre culturas como : La discriminación, la exclusión, el racismo.
Este tipo de educación alude a una tendencia reformadora en la praxis educativa que trata de responder a la diversidad cultural de las sociedades actuales 
Algunos de los principios por los cuales se formula la educación intercultural son: 
  • Promoción del respeto entre culturas coexistentes
  • Aceptación de culturas en contacto
  • Percepción de la diversidad como un valor y no como una deficiencia
  • Incremento de la equidad educativa
  • Favorecer la comunicación y convivencia
Una educación para aprender a vivir en sociedad y en la diversidad cultural que nos ofrece el mundo de hoy, desarrollando valores como el respeto y la tolerancia hacia los demás. Estamos por tanto ante una educación transformadora, no sólo a nivel educativo, sino también con proyecciones a la sociedad, considerados por algunos como un nuevo enfoque hacia una Educación Antirracista.
Se desarrolla de forma interdisciplinar y transversal, tiene un enfoque holístico, es decir no se trata de una educación puntual, ejemplo de ello son los “Día de …” (día de la paz, día de la diversidad, ...), muy comunes en nuestra cultura escolar, sino que es una educación que está siempre presente en el continuo del proceso de enseñanza-aprendizaje y además globalizadora afectando a todas las dimensiones educativas posibles.

lunes, 8 de abril de 2019

Valencia, ciudad intercultural.


VALENCIA, CIUDAD INTERCULTURAL.

La ciudad se ha adherido a una agrupación de territorios españoles comprometidos con el impulso de políticas para la diversidad.


Valencia se ha adherido a la Red Española de Ciudades Interculturales, una agrupación de territorios de diversos puntos del Estado comprometidos con el impulso de políticas para la diversidad, que además está vinculada con otra red europea más extensa.

Valencia se suma así a otros 19 territorios como Madrid, Barcelona, Bilbao o el ejemplo más cercano, Castellón, con el objetivo de promover oportunidades prevenir la exclusión y la discriminación y fomentar la interacción entre las personas poniendo el énfasis en los aspectos comunes que nos unen.

La concejal de Cooperación, Neus Fábregas, explica que se llevarán a cabo seminarios y talleres para prevenir el racismo o gestionar la acogida de refugiados, y se desarrollarán políticas con una visión local que puedan trasladarse al debate estatal.

Se trabaja, además, en un aspecto importante: las estrategias anti rumores. Una herramienta que esperan que esté lista a principios de 2019 para empezar a trabajar con los vecinos de las distintas zonas de la ciudad, donde tenemos la suerte, dice Fábregas, de encontrarnos con personas que vienen de otros lugares y eso hace que los barrios sean mucho más potentes.

Curiosidades interculturales.

CURIOSIDADES INTERCULTURALES.

Educación y nuevas tecnología: Miguel Ángel García Guerra



Japón

Decir ‘no lo entiendo’ al profesor es similar a decirle ‘no estás haciendo bien tu trabajo y por eso no he entendido lo que me has explicado’. Como, para ellos, decir esto es algo bastante violento, siempre prefieren decir ‘sí, lo he entendido’ aunque no sea así. El profesor debe estar atento para notar el más mínimo gesto que indique duda cuando afirmen haber entendido la explicación.

En ocasiones, los estudiantes japoneses a los que doy clase de español para Extranjeros salen con algunas categorizaciones del mundo occidental que le dejan a uno completamente patidifuso. Los orientales -por regla general- no son cristianos y para ellos no existe la Navidad, ni la Semana Santa, ni casi ninguna de las fiestas que tenemos los españoles. Yasuhiro, un estudiante de Tokio me comentó que, en cierta ocasión, había asistido a una misa para ver cómo era. Me dijo que le había gustado la experiencia pero que le parecía fatal que los curas repartiesen golosinas.

Este mismo estudiante, simpatiquísimo él, me comentó que la primera vez que una mujer le dio dos besos para saludarlo, él pensó que era una declaración de amor.

Irán

Para algunas culturas como, por ejemplo, la iraní, la forma que tenemos de hablar en España es muy chocante. Para ellos, los españoles hablamos a gran volumen y, con frecuencia, introduciendo muchas palabras indecorosas, algo que es de muy mala educación en Irán. Tal es así, que llegan a pensar que los españoles estamos de los nervios y no hacemos otra cosa que discutir.

Estados Unidos

Es sorprendente para un estadounidense que, a pesar de que los españoles no damos mucha importancia a la puntualidad, los horarios españoles son muy rígidos. Tanto, tanto que, si vas a un lugar en el horario equivocado, lo encontrarás cerrado. Así pues, está fuera de toda lógica que las tiendas cierren a medio día puesto que parece que no quieran hacer negocio.

Enseñar a valorar las diferencias.


ENSEÑAR A VALORAR LAS DIFERENCIAS.

Desde hace algunos años nuestra sociedad se compone de una diversidad que antes no habíamos experimentado. Hasta hace algunos años conocer a una persona de otra raza y cultura era algo poco frecuente y exótico. Afortunadamente hoy convivimos con personas de distintas procedencias, que traen con ellos sus diferentes culturas, idiomas, religiones, vestimentas, gastronomías…

La diversidad siempre es fuente de conocimiento y reflexión, facilita el despertar de la actitud crítica, la curiosidad, el replanteamiento de ideas, los nuevos conceptos… es una oportunidad para reinventarnos y aprender de los demás aquello que también es válido para uno mismo.

A fin de hacer presente en el día a día de los niños/as y adolescentes el valor de la diversidad, y evitar situaciones de mala convivencia, incluso de conflicto, los educadores (padres/madres y profesores) tienen un papel relevante. 
Las pautas básicas para la educación intercultural y para fomentar una buena convivencia en los centros educativos y entornos sociales del menor, son:

         - Tener presente que el respeto es la premisa básica para vivir en sociedad, y más si ésta es plural. Que no compartamos o comprendamos algo: una idea, una vestimenta, una costumbre… no nos autoriza a despreciarla.

         - Explicar a nuestros hijos/as que todas las costumbres están enmarcadas en el contexto histórico e ideológico en el que surgieron. Multitud de factores condicionan el surgimiento y evolución de una costumbre. No hay que olvidar que aunque en el momento actual parezca no tener sentido sí hubo un tiempo en que lo tuvo. Como ejemplo podemos recordar que nuestra tradición de comer doce uvas en Nochevieja se hizo popular en 1909 como recurso para comercializar el excedente de producción de ese año.

-       Enseñarles a situarse en el lugar del otro. Para comprender a una persona, todos sabemos que hay que situarnos en su realidad, lo mismo tenemos que hacer cuando queremos comprender una cultura: informar a nuestros hijos/as sobre su historia, los avatares de sus gentes, los principios que la sustentan, cómo son sus tierras, sus recursos… les ayudará a comprenderla y a situarla en su momento actual.

-          Evaluar el sentido de nuestras costumbres. Asumimos las costumbres que se nos inculcan en la niñez sin ningún cuestionamiento, las consideramos naturales. Sin embargo las costumbres ajenas nos parecen, en ocasiones, grotescas y disparatadas, fácilmente criticables. Pero… ¿nos planteamos el sentido de las nuestras y qué les parecerán a personas de otras culturas? Enseñarle al niño/a a preguntarse el porqué de las cosas, a mirar con sus propios criterios la realidad, es un sano ejercicio, formarse ideas propias es signo de reflexión e inteligencia.

-          La adopción y el intercambio de ideas, alimentos, costumbres del entorno con quien se convive es un fenómeno natural. No es extraño que en los hogares españoles se cene pizzas o se beba té, o se experimente con un wok o una fondue. Ni siquiera que el 24 de diciembre llegue a nuestras casas Santa Claus o, como nosotros le llamamos, Papá Noel. Sin duda, conocer otras costumbres ha hecho que nos enriquezcamos, que tengamos más opciones entre las que elegir y el hecho de que en la familia se viva esa diversidad hace que nuestros hijos/as se eduquen como adultos más abiertos y receptivos, con menos prejuicios, con más posibilidades.

-          Todos poseemos nuestra propia escala de valores, la hemos ido “elaborando” con la ayuda de la de la sociedad en que la nacemos, la comunidad en la que crecemos, la familia que nos educa, nuestras experiencias… Conocer la escala de valores de los demás, nos garantiza comprenderlos mejor y aprender algo valioso de ellos. Además podremos descubrir rasgos comunes, como el sentido de la hospitalidad que compartimos con otras culturas como la china o la africana.

-          Una forma entretenida y sencilla de iniciar a nuestros hijos/as en el conocimiento de otras culturas y costumbres es el uso de sus juegos, algo a lo que sus mismos compañeros les introducirán, la lectura de sus cuentos e historias tradicionales, el análisis de sus refranes o frases populares, el visionado de su cine, sus dibujos animados, conocer a sus personajes ilustres y sus obras, etc.

Pero sin lugar a dudas, la mejor forma de comprender una cultura es tener el privilegio de convivir con gente que proceda de ella, algo que todos podemos llevar a cabo. El entorno escolar nos ofrece hoy en día una gran oportunidad para abrir esa ventana a otras culturas. Debemos tener presente que para nuestros hijos e hijas, lo natural es jugar, hablar, aprender y convivir con niños de distintas procedencias y es esa naturalidad la que debemos asimilar los adultos.
Compartir su amistad en el patio del colegio, invitarles a los cumpleaños de nuestros hijos/as, hablar con las madres y padres de esos compañeros… Se trata de dejar los prejuicios a un lado y normalizar una relación de padres/madres, vecinos e individuos que conviven en la misma sociedad, ya que todos compartimos los mismos espacios y el mismo deseo de bienestar para nuestros hijos e hijas.

Dinámicas de grupo.

Son un recurso muy útil que nos permite trabajar muchísimos valores. Os presento tres ejemplos:
  • ¿Me miro al espejo y qué veo? Esta actividad se puede realizar en parejas del mismo sexo o del sexo contrario. Consiste en que los niños se miren frente al espejo y que aprendan a ver las diferencias físicas que existen entre ellos, pero que a la vez observen y comprendan que son muy parecidos y que las diferencias no deben ser motivo de discriminación, superioridad o rechazo, sino algo normal.

  • “Sé cómo te sientes”: sentados en círculo, preguntamos a los niños cómo se sienten en ese momento. Después, les propondremos que se imaginen cómo se sienten varios personajes en situaciones concretas como del tipo: Rosa no deja a Luis subirse al columpio, ¿Cómo se sentirá Luis?; Andrés invita a todos a su cumpleaños excepto a Abdul, ¿cómo se sentirá Abdul?; Pedro le ha dicho a Laura que es muy guapa, ¿cómo se sentirá Laura?, etc.

  • “Un beso para ti, otro para ti”: ponemos música de fondo para que los niños bailen y se muevan libremente por el aula al ritmo de la música. Cuando se crucen con un niño tendrán que mirarle a los ojos y sonreírle. Luego tendrán que saludar con la mano a alguien que encuentren en su camino; y después, cuando se crucen con alguien tendrán que darle un besito o un abrazo. Por último, comentaremos cómo se han sentido.

Actividades concretas para llevarla aula. Interculturalidad y multiculturalidad.

  • Cuentos: a través de los cuentos fomentamos los valores (respeto, igualdad, compañerismo, tolerancia…)  desde diferentes perspectivas. Por ejemplo: “Cada uno es especial “o “Los cuatro amigos”, entre otros.

  • Gastronomía y vestimenta: en la que cada niño trae un plato típico de su cultura y vestidos con su traje típico. Luego, de forma individual, explican lo que sus padres y madres les ha contado, las tradiciones que se hacen en casa, etc.

  • Taller de manualidades: donde podemos crear juguetes, dibujos, murales, etc. de otras culturas y después exponerlos en el centro.

  • Canciones musicales: a través de nanas procedentes de diferentes culturas, por ejemplo, “Ea mi niño” (España), “Thulu-thu” (Sudáfrica), “Ala-Munama” (nana amazigh), “Nana popular” (flamenca), etc.

  • Celebrar el día de la Paz a través de varias actividades: escribiendo “paz” en diferentes idiomas; pintando, con las manos de los niños y niñas de pintura blanca, etc.

  • Juegos y bailes tradicionales. Realizando juegos tradicionales de los países de procedencia de los alumnos, como por ejemplo: “el corro de la patata”, “el patio de mi casa”, etc. Así como interpretar bailes típicos de cada país.

  • Celebrar la Navidad a través de las distintas fiestas culturales procedentes de los niños de nuestra clase. Por ejemplo, en el caso de un alumno de origen marroquí, celebramos la “Fiesta del Borrego” conociendo sus costumbres, su vestimenta, sus platos típicos, etc.

  • Rutina de acogida. Acogiendo, de manera individualizada a cada alumno, con abrazos y besos, mostrando actitudes de cariño, aceptación, simpatía, etc. De esta manera conseguimos que cada alumno se sienta aceptado e integrado al igual que el resto, en un ambiente acogedor, estimulador y tolerante.

Rincones culturales en el aula de Educación Infantil.

Los rincones y la decoración del aula puede ser una buena forma de fomentar la interculturalidad, como por ejemplo:
  • A través del rincón del ordenador, podemos acercar a nuestros alumnos a la realización de actividades lúdicas y educativas con programas para trabajar el vocabulario en castellano. Podemos, también, utilizar Internet para sacar información sobre los lugares a los que pertenecen nuestros alumnos inmigrantes, la vestimenta, la gastronomía, etc.


  • En el rincón simbólico, se pueden llevar a cabo juegos de rol, así como realizar actividades o juegos típicos del lugar de procedencia de los niños inmigrantes y que ellos jueguen y practiquen los juegos típicos que realizan los niños de este país. Con esto, se pretende que ambos conozcan y aprendan de la otra cultura para que comiencen a respetarla y a mostrar interés por ella.



  • En el rincón de la biblioteca, además de disponer de los cuentos clásicos en castellano, podemos incluir cuentos tradicionales procedentes de la cultura de los alumnos inmigrantes en colaboración con los padres. De esta forma, conseguimos que el resto de alumnos conozcan cuentos nuevos y que los alumnos que se encuentran en desventaja social, se sientan más cómodos e integrados en clase.




  • En la decoración del aula podemos dedicar un espacio para imágenes o murales en los que se representen las diferentes culturas y países de procedencia de cada uno de nuestros alumnos, con el fin de conseguir un ambiente de igualdad, tolerancia y respeto por cada una de ellas.